
Hay que aprender a soltar para no quedarnos atados de nada ni
de nadie, porque a la final seríamos infelices, por no ser libres de sí mismos
y no creceríamos, cuando soltamos es más fácil lograr lo que queremos, cuando
soltamos y somos libres de sí mismos sin poner resistencia, nuestro transitar
es más fluido y dinámico, las cosas se manifiestan y precipitan con más rapidez,
porque no existe ansiedad ni expectativas en el resultado.
¿Por qué hay que aprender a soltar?
Si cerramos la mano para no dejar escapar algo, vemos que lo
podemos retener más no disfrutar, eso encadena, encarcela y te sientes
prisionero ante la vida.
Por ello hay que tomar conciencia que el origen del
sufrimiento es el apego, hay que aprender a controlar el ego, y a no manipular,
porque el ego controla y la manipulación también por lo tanto al controlar es
una forma de apegarse y crear una falsa ilusión, que generará un dolor y la
tristeza será la compañera de ruta, como dice Jorge Bucay terapeuta y escritor.
Por mi propia experiencia les sugiero que inicien su proceso de soltar, para ello es necesario
hacer una lista consciente de lo se quiere soltar, es decir todas aquellas
cosas, situaciones, malos hábitos, personas, que nos hacen daño, que son tóxicas en nuestra vida, que frenan
nuestro crecimiento, coartan nuestras aspiraciones y proyecto de vida, luego es necesario hacer
un plan con actividades y estrategias para lograr soltar, por ejemplo si tu
tiempo lo ocupabas para resolverle la vida a otros, ese tiempo lo vas a ocupar
con actividades productivas, recreativas y saludables para tu vida, que te
abrirán las puertas para esas nuevas oportunidades como por ejemplo: conocer
personas afines a ti, sentirse más saludable, lucir joven, dinámica, exitosa y
productiva lo que genera Crecimiento.
Reflexión: Para crecer hay que soltar las amarras que te
impiden ser libre.
Hasta la próxima semana.
Janitza Ramírez
Diadiaenarmonia.blogspot.com
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